1351 Views |  1

Jardineria sostenible

La xerojardineria se define como un tipo de diseño de jardín que consume poca agua y protege el medio ambiente. Desde la perspectiva del ahorro de agua, los jardines xerricos son los más aconsejables, pero adicionalmente este tipo de jardines también son de bajo mantenimiento, con pocas necesidades de fertilizantes y insecticidas.

Un diseño de xerojardín exige un profundo conocimiento del clima y del suelo, una selección apropiada de plantas, un eficiente uso del riego, aplicación de coberturas de suelo muy estudiadas y un adecuado manejo.

En climas secos, que es donde se inició esta técnica, se suelen utilizar cactus, o plantas crasas, y piedras y gravilla para los xerojardines. En el clima de Barcelona, la pluviometría permite una amplia variedad de plantas con necesidades hídricas relativamente modestas, desde la higuera hasta el granado, que pueden crecer solo con el agua de lluvia. Un xerojardín en el Vallés o el Maresme puede ser muy verde y frondoso, como lo son los bosques espontáneos de estas comarcas.

El jardín sostenible necesita pocos cuidados, pero ha de ser diseñado cuidadosamente, teniendo en cuenta el microclima y las condiciones de orientación, topografía, vegetación existente y vientos dominantes del espacio a tratar. El diseño adecuado permitirá reducir los trabajos de siega, podas y tratamientos fitosanitarios en más del 80%, de los que se necesitaría en un jardín convencional.

El diseño también tendrá que armonizar en lo posible los condicionantes de la sostenibilidad con los deseos del propietario, para seleccionar plantas adaptadas a dichas condiciones, pero también estéticamente satisfactorias. Un jardín sostenible, en nuestro clima mediterráneo, no puede cubrirse de césped, pero admite otras plantas tapizantes, menos exigentes en agua y siegas.