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El adviento de Navidad en el jardín

Estos últimos años se han puesto de moda entre nuestros niños los calendarios de adviento, como costumbre americana importada con Santa Claus y los árboles de Navidad, que relacionan este tiempo con juguetes y golosinas.

Pero para los agricultores, desde hace miles de años, esos cuarenta días que preceden al solsticio de invierno, que el calendario cristiano integró en el adviento de Navidad, han tenido un significado muy especial, con trabajos específicos y tareas imprescindibles en relación a los cultivos y a los ciclos naturales de la vegetación.

Aunque los calendarios infantiles empiezan el adviento el día 1 de diciembre, y los cristianos ortodoxos el día 28 de noviembre, para los agricultores, el adviento empieza por San Andrés, el 29 de noviembre, y dura hasta Navidad.

La luna llena de este periodo ha sido considerada, desde tiempos ancestrales, el momento idóneo para plantar, tanto para lechugas como para manzanos. Trasladados a nuestro jardín, si queremos plantar un árbol o arbusto, o cambiarlo de sitio, habrá que tener muy en cuenta que este año 2014, la luna llena del adviento de Navidad será del 4 al 10 de diciembre, con su máximo el día 6, lo que resulta muy conveniente si hemos decidido aprovechar la fiesta de la Constitución para quedarnos en casa y cuidar nuestras plantas.

En el caso de árboles y arbustos, es muy importante abrir el hoyo unos días antes, para que la tierra se airee, y añadir una cantidad conveniente de estiércol hecho (abono orgánico) a la tierra extraída, que es la que volveremos a incorporar al hoyo después de la plantación.

Llegado el momento de plantar, hay que revisar las raíces. Si alguna está dañada, la podaremos con esmero, y reduciremos el ramaje del vegetal hasta que quede equilibrado con la raíz que tiene, lo que favorecerá un buen enraizamiento. En muchos casos, para mantener en buena posición el árbol recién plantado, nos hará falta un tutor de madera o hierro, que hemos de tener a punto en el momento de la operación.

Las verduras que se trasplantan en esta luna de diciembre son: lechugas, apio, cebollas tardías, puerros y zanahorias. Antes de trasplantarlas conviene añadir estiércol o humus de lombriz (abono orgánico) a la tierra, y después de plantarlas se ha de regar, para compactar la tierra y facilitar la unión con las raicillas.

Si diciembre es suave, sin heladas, y brumoso, la plantación tendrá el éxito asegurado. Si hubiera anuncio de heladas en este mes, convendrá proteger lo que hemos plantado, pues el enraizamiento es un proceso delicado que se podría ver perjudicado por el frío. En el caso de árboles y arbustos bastará con cubrir con un plástico circular la base durante los días de helada, para las hortalizas utilizaremos también un plástico, pero que cubrirá toda la plantación (puede servir uno de los que se utilizan para proteger el suelo cuando pintamos) y que se sujetará fuertemente al suelo.