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Balcones en invierno

El balcón es el pequeño jardín de los que no disponen de terreno, y puede proporcionar grandes dosis de placer a su cuidador. Casi todos tenemos en casa un balcón, o una ventana bien orientada, donde se puede aprovechar algo de luz y de aire, que permitan la vida de las plantas en tiestos.

Pero el balcón nos impone limitaciones, principalmente debidas a que los vegetales se ven obligados a vivir en maceta, y sólo algunos lo soportan. Además la orientación del balcón puede ser poco conveniente a muchas especies, sin mencionar los problemas derivados del viento, y el polvo de las ciudades que puede afectar mucho algunas plantas.

Por todas estas razones, el cultivo de nuestro balcón verde va a exigir una cuidadosa selección de especies, una especial atención a los recipientes escogidos, la muy esmerada preparación de los sustratos de cultivo, y mucha atención y mimo en el riego y abonado.

Supongamos que os decidís hoy mismo, a finales de noviembre, a convertir en jardincito vuestro desolado balcón de ciudad, que hasta ahora sólo servía para decorar la fachada, o aún peor, para dejar trastos. Lo primero que hay que hacer es responder a estas preguntas:

  1. ¿Qué orientación tiene este balcón? La orientación es decisiva para la elección de las especies. Sabrás la orientación por la hora en que da el sol, si tienes sol por la mañana la orientación es este, si da el sol por la tarde estás orientado al oeste, en caso de tener sol desde media mañana hasta media tarde estás orientado al sur, y si nunca te da el sol, la orientación es norte (o si te da sombra algún edificio cercano y para el caso el resultado es el mismo que en una orientación norte)
  2. ¿Quiero un balcón florido, un balcón verde todo el año o un balcón que me proporcione aromáticas para la cocina? O las tres cosas a la vez? La decisión es vuestra, pero hay especies vegetales surtidas para cada necesidad.
  3. ¿De cuánto tiempo dispongo cada semana para cuidar mi balcón? Las diferentes especies tienen necesidades diferentes de riego y abonado, algunas necesitan su cuidado casi a diario, otras pueden pasar semanas sin ninguna atención, algunas soportan bien el polvo, otras necesitan que les laven las hojas a menudo.

Vamos a suponer, por ejemplo, que tenemos un balcón orientado norte, o con sombra todo el día, y nos gustaría tenerlo verde y arregladito, y que nos proporcionara alguna hoja aromática para la cocina. Este es el momento de iniciar la actuación y para ello os recomiendo seguir estos pasos:

  • Escoge los recipientes. Es una inversión que va a durar en tu balcón muchos años, conviene escoger con cuidado, porque cambiar los recipientes, una vez lleno el balcón, va a ser muy difícil. Necesitas recipientes que drenen bien, con una peana o algún sistema para mantenerlo en alto y un platillo o bandejita donde recoger el agua de escorrentía. ¡Cuidado con esos recipientes tan bonitos, pero sin orificios en su fondo!
  • Escoge bien el sustrato. Cambiar la tierra de la maceta es una operación sumamente delicada, y además será difícil y engorroso en un balcón, en consecuencia habitualmente sólo renovaremos la capa superior de 2 ó 3 cm de la tierra. La adquisición de un buen sustrato, adecuado al tipo de planta que queremos, es básico.
  • Es imprescindible comprar también un drenante, que pondremos en el fondo del tiesto, debajo del sustrato. En el garden te ofrecerán de diversos tipos: piedrecitas, perlita, triturado cerámico. Déjate aconsejaren función de los tiestos o jardineras escogidos.
  • Escoge muy bien las especies adecuadas a la orientación, utilidad y dedicación que deseas. En nuestro ejemplo de un balcón sombreado, que queremos verde y aromático, las plantas que podemos encontrar en noviembre en gardens y floristerías son: el laurel, el boj, la hiedra, la menta y la mejorana. Podemos añadir algún Chamaeciparis (falso ciprés), que crecerá lentamente y decorará mucho sin demasiados cuidados por nuestra parte.

Así que manos a la obra, y a convertir ese triste balcón urbano en un rincón verde aromático.